La cabina se abre; tu contenido no se muda
El locutor entra desde donde esté, con su usuario. Tu música, tus cuñas y tus jingles siguen en la computadora de la emisora: no hay nada que subir, ni el primer día ni nunca.
Beta abierta · sin costo · emisoras de América Latina
Al Aire Radio junta en una sola pantalla los mensajes de tus oyentes, la publicidad, la programación y la cabina. Estamos en beta: buscamos radios que nos ayuden a probarlo, y a las que entran les diseñamos y les entregamos su propio sitio web, sin cobrarles nada.
Sin costo mientras dure la beta. No pedimos tarjeta. Te contestamos por WhatsApp o correo.

El motor de audio
Teclas, tanda, lista principal y explorador, en una pestaña del navegador. No se instala nada: el locutor entra con su usuario desde la cabina, desde su casa o desde otra ciudad y encuentra lo mismo.

El locutor entra desde donde esté, con su usuario. Tu música, tus cuñas y tus jingles siguen en la computadora de la emisora: no hay nada que subir, ni el primer día ni nunca.
La voz del locutor y la de sus invitados llegan a la emisora en vivo por internet y se mezclan ahí con tu música. Y sus órdenes —tocar, pausar, saltar, meter una cuña— llegan a Play en la emisora, que confirma cada una antes de darla por hecha. Las dos cosas desde el 21 de septiembre de 2026. Nosotros no nos quedamos con una copia de tu música. Cómo se conecta, en un dibujo.
Si transmites con alguien, sigues con ellos y el sitio reproduce tu señal. Tu consola —Zara, Dinesat, RadioBOSS, SAM— puede seguir con la música. Eso sí: la alta fidelidad —256 kbps— sólo te la podemos garantizar si el audio pasa por nuestro motor, y por nuestro motor no ha transmitido todavía ninguna radio de verdad.
Dónde vive tu contenido
Es lo que más preguntan y lo que casi nadie explica. Tu música, tus cuñas, tus jingles y tus identificaciones no se mudan a ninguna parte: se quedan en la computadora de tu emisora, con la consola que ya usas. Lo que viaja por internet son las órdenes del locutor y su voz. Tu discoteca, nunca.
Tú eliges
Hay dos formas de hacer esto y no queremos venderte la cara. Una no te cuesta nada más y deja tu contenido donde está. La otra te saca esa dependencia de encima y cuesta dinero todos los meses, porque guardar audio cuesta dinero todos los meses. Empezamos por la barata.
El camino que recomendamos, y el que le sirve a casi cualquier emisora que ya tiene su discoteca armada.
Para la radio que prefiere no depender de que haya una máquina encendida en la emisora.
El primer camino funciona desde el 21 de septiembre de 2026, con una condición que no cambia: la computadora de la emisora encendida, Play abierto y el codificador conectado. La voz llega por internet y el locutor, desde su casa, maneja los decks de Play de la emisora —tocar, pausar, siguiente, jingles y cuñas— con confirmación de esa computadora en cada orden. Llevar esas órdenes a tu automatización —RadioBOSS, PlayIt Live, RadioDJ, mAirList, Rivendell— ya está construido, contra la documentación oficial, y sigue sin verificar sobre el software real hasta que una emisora lo corra. El segundo no está terminado: la cuenta del espacio ya existe por dentro, pero las subidas todavía están apagadas y no se puede contratar; hoy sólo la puede habilitar la administración de la plataforma, y el precio lo conversamos con cada radio según el tamaño de su discoteca. Mientras el camino no esté abierto no se lo cobramos a nadie ni lo ponemos en un contrato. El estado de cada pieza, una por una.
El locutor, el productor y el dueño ven cosas distintas. El oyente nunca toca el panel.
Estudio
Un escritorio de cabina en el navegador. La consola del DJ puede seguir con la música. Nosotros tomamos qué suena y le damos al locutor lo suyo.
WhatsApp, el sitio y las redes, juntas. Nada sale al aire sin que una persona lo apruebe.
Lo diseñamos. Colores, portada, tono. No una plantilla con el logo pegado.
Diseñamos colores, tipografía, portada y tono. El motor es el mismo; la piel es de tu marca. Cada radio se ve como ella, no como la de al lado.
Por qué es gratis
Una radio de verdad en el aire vale más que mil demos. Tú usas el sistema; nosotros vemos qué te hace falta y lo construimos. Queremos compañeros de prueba, no turistas.
Desde donde estés
El panel y el Estudio corren en nuestros servidores, no en la computadora de la cabina. Desde tu casa, de viaje o desde otro país, abres el navegador y encuentras la misma radio, con lo mismo adentro. Tu equipo deja de depender de estar sentado en el estudio.
Y tu música, donde la tengas
El Estudio abre la carpeta de música de esa máquina y la suma a tus teclas, con buscador por título, artista y disco, y si el navegador lo permite se acuerda de la carpeta para reconectarla con un clic. Los archivos no se suben a ningún lado: se quedan en tu computadora y suenan desde ahí.
Es la mitad que ya funciona de algo más grande: dónde vive tu contenido, y por qué no te vamos a pedir que lo subas.
La prueba
La Pachanguera 95.1, de Managua, transmite con Al Aire Radio. No es una demostración: es una emisora funcionando, con su sitio, su panel y su cabina.
Tu radio no se va a ver así: se va a ver como tu radio.
¿Y si no eres una emisora?
Dos casos que nos preguntan seguido. Cada uno tiene su página, con lo que ya funciona y lo que todavía no.
Ya tienes reporteros, noticias todos los días y anunciantes de años. Te falta un canal que corra las 24 horas y un tablero para publicar sin llamar a nadie. Abrimos un piloto.
Un club, una iglesia, un colectivo, la escuela, un pódcast que quiere sonar en vivo. Sin transmisor, sin torre y sin permiso de espectro: una computadora y algo que decir.
Entonces estás en la página que te toca. Lo de arriba es todo tuyo, y acá está el estado de cada pieza, una por una, sin adornos.
Formulario, o un correo a info@pragmaticsolutions.app.
Hablamos. Vemos consola, streaming y gente.
Qué te falta hoy: bandeja, sitio, ventas, estudio.
Diseño a tu marca. No una copia de otra emisora.
Panel, bandeja, cabina y Al Aire Play.
Todo en 2 semanas o menos, si la radio responde a tiempo.